Fuente de las fotos: ONUSIDA y PNUD Perú.
En 1981, una de las principales causas de muerte de nuestro tiempo irrumpió en la escena mundial. La nueva enfermedad se denominó síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Su causa, el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), se identificó en 1983. Se propaga fundamentalmente a través del contacto sexual sin protección, el uso compartido de jeringas, así como a través de transfusiones de sangre contaminadas. Durante las décadas posteriores, el índice de infección aumentó de manera espectacular, al igual que el índice de muertes. Pero con el tiempo los nuevos tratamientos antirretrovirales comenzaron a prolongar las vidas de aquellos que estaban infectados. En 2007, el porcentaje de personas que vivían con VIH se había estabilizado, aunque a un nivel alto. Esto se debía, en gran medida, a los efectos beneficiosos y a la mayor disponibilidad de la terapia antirretroviral.
El sistema de las Naciones Unidas ha estado a la vanguardia de este progreso. Desde 1996, sus esfuerzos se han coordinado a través de ONUSIDA, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA. El Programa está copatrocinado por 10 organismos del sistema de las Naciones Unidas: ACNUR, UNICEF, PMA, PNUD, UNFPA, ONUDD, OIT, UNESCO, OMS y el Banco Mundial.
En 2000, los líderes mundiales establecieron unos objetivos específicos para dar una respuesta al VIH/SIDA en la Cumbre del Milenio de la Asamblea General. Una sesión especial de la Asamblea en 2001 amplió ese compromiso, y creó el Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria. En la Cumbre Mundial de 2005 de la Asamblea, los líderes mundiales acordaron dar una respuesta más amplia a la pandemia mediante la prevención, cuidado, tratamiento y apoyo, y la movilización de recursos adicionales.
Últimas tendencias epidemiológicas en América Latina*
- En América Latina, el total estimado de nuevas infecciones por el VIH en 2008 fue de 170 000 [150 000–200 000] y, en consecuencia, el número de personas que viven con el VIH asciende a 2 millones [1,8 millones–2,2 millones]. Según las estimaciones, aproximadamente 77 000 [66 000–89 000] personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida durante el último año.
- Los datos más recientes sugieren que la epidemia se mantiene estable en América Latina. La prevalencia regional del VIH es del 0,6%, por lo tanto, la región se caracteriza principalmente por una epidemia de bajo nivel y concentrada.
- En la región, el número de infecciones por el VIH entre hombres es significativamente más elevado que entre mujeres, debido en gran parte a la predominancia de la transmisión sexual entre hombres. En Perú, el número notificado de casos de Sida entre varones en 2008 fue casi tres veces más alto que el número registrado entre mujeres.
- Aun cuando la epidemia de VIH en toda la región se concentra fuertemente entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, profesionales del sexo y usuarios de drogas, sólo una pequeña fracción de los programas de prevención del VIH están orientados a estas poblaciones. En los últimos años, no obstante, México ha aumentado el financiamiento de servicios de prevención dirigidos a los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.
- La cobertura del tratamiento antirretrovírico en América Latina es superior al promedio mundial (del 54% en 2008) y, en general, es más alto en América del Sur que en América Central.
Situación del VIH en el Perú
Respuesta al VIH
En el año 2006, el Perú diseñó y consensuó el Plan Estratégico Multisectorial de Prevención y Control de ITS y VIH/SIDA 2007 – 2011 (PEM). Este Plan Estratégico fue diseñado por el Ministerio de Salud y la Coordinadora Nacional Multisectorial en Salud – CONAMUSA, con la participación de diversos sectores del Estado, de la sociedad civil y de las personas afectadas por el VIH. Fue aprobado mediante Decreto Supremo en Mayo de 2007.
Desde el año 2004 a la fecha, el Perú cuenta con poco más de 59 millones de dólares otorgados mediante procesos competitivos por el Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, destinados a apoyar la respuesta nacional al VIH y la implementación del Plan Estratégico Multisectorial. El Ministerio de Salud y la CONAMUSA conducen la ejecución de estos recursos, cuyo logro más importante ha sido el escalamiento de la cobertura de tratamiento antirretroviral gratuito para más de 10,000 personas en fase avanzada de VIH.
Estigma, discriminación y derechos humanos
En términos generales, existen tres fases de la epidemia del VIH en cualquier sociedad: la primera es la entrada silenciosa de la epidemia en una comunidad, sin que alguien se dé cuenta. La segunda fase aparece cuando el VIH provoca infecciones que amenazan las vidas. Por último, la tercera fase es la del estigma, discriminación, culpa, negación y rechazo colectivo. En este momento, la tendencia a ocultar y hacer invisible la epidemia, especialmente cuando se trata de las personas que viven con el VIH y de los grupos más expuestos a la epidemia (como la población trans, los gays, los bisexuales, los trabajadores sexuales y los usuarios de drogas inyectables), dificultan las acciones para la prevención y el acceso de las personas que viven con el VIH al tratamiento, y a una vida digna y plena.
En el Perú, entre los años 2007 y 2008, la Defensoría del Pueblo recibió 28 quejas de presunta discriminación en agravio de personas viviendo con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) o con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). Estas denuncias estaban referidas principalmente a la negativa, malos tratos y condicionamientos indebidos en la atención por parte del personal de los establecimientos de salud. Entre estas quejas también se encontraron casos de restricciones para que niños y niñas con VIH puedan continuar sus estudios en centros o instituciones educativas así como maltratos en la atención por parte de funcionarios de la administración pública.
De otra parte, existen las manifestaciones extremas del estigma y la discriminación está constituida por los homicidios de ciudadanas y ciudadanos a causa de su orientación sexual, los llamados “crímenes de odio”. Las organizaciones de la sociedad civil estiman que se produce un numero elevado de “crímenes de odio” cada año, la mayoría de los cuales quedan impunes y sin reparación. Asimismo, la Defensoría del Pueblo revela que en el periodo del 2007 al 2008 se recibieron siete quejas por discriminación en razón de la orientación sexual que hacen referencia a maltratos y agresiones por parte de algunos docentes hacia los alumnos, así como a la negativa injustificada para el acceso a instalaciones o dependencias públicas4. Es importante notar que existe probablemente un sub-registro importante de casos porque usualmente no son denunciados por las víctimas, pueden permanecer silenciados por su entorno familiar, o por la desconfianza en las instituciones, entre otras causas.
La campaña contra el estigma y la discriminación
En el marco de las actividades por el Día Mundial de Lucha contra el SIDA 2009, el Consejo de la Prensa Peruana (CPP), Programa de las naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH /Sida -ONUSIDA lanzan la segunda edición de la campaña “Una imagen contra el Estigma y la Discriminación causados por el VIH Sida”.
“Una imagen contra el Estigma y la Discriminación causados por el VIH Sida” constituye la continuación de una campaña similar que el CPP, PNUD y ONUSIDA difundieron en el año 2008. En total, ambas iniciativas han convocado hasta el momento a más de medio centenar de figuras representativas de diversos estamentos públicos y privados que de manera solidaria han prestado su imagen para llamar la atención contra el estigma y la discriminación que afecta a las personas que viven con el VIH y a sus familiares, para promover en la ciudadanía una actitud madura y sensible ante la enfermedad, y para facilitar la integración de las personas que viven con el VIH en los ámbitos empresarial, artístico, político, religioso, jurídico y deportivo del quehacer nacional.
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