Sr. Jorge Chediek, Coordinador Residente de las Naciones Unidas en el Perú
Casa de las Naciones Unidas en Lima “Complejo Javier Pérez de Cuéllar”
19 de enero de 2010
• Señor Presidente de la República
• Señor Ministro de Relaciones Exteriores
• Dr. Javier Pérez de Cuéllar
• Señor Representante del Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Prado
• Sres. Embajadores Álvaro de Soto y Carlos Alzamora Traverso
• Autoridades Nacionales,
• Autoridades del Cuerpo Diplomático y organismos internacionales
• Colegas del Sistema de las Naciones Unidas
• Invitados y amigas y amigos todos
Esta noche nos reúne un evento de homenaje y celebración. Sin embargo, antes de dar paso a este acto, me parece oportuno recordar a las miles de víctimas del terrible terremoto de Haití, que enluta a esa nación hermana, y a las Naciones Unidas, que ha tenido muchas víctimas entre su personal que estaba prestando servicio para la paz y el desarrollo de ese sufrido país. Por lo tanto, me permito pedir que hagamos todos un minuto de silencio y meditación en memoria y tributo a las víctimas de este gravísimo evento.
(Minuto de silencio)
Volviendo a nuestra convocatoria, durante la década pasada, la Organización de las Naciones Unidas comenzó un proceso de reforma de su sistema de cooperación. Una de sus premisas es la mayor coordinación de las diferentes organizaciones entre sí y con las contrapartes nacionales.
En ese marco, se lanzó la iniciativa de establecer sedes comunes para facilitar ese trabajo conjunto a través de la presencia en un mismo lugar. Hace ya varios años comenzamos a explorar con las autoridades peruanas la posibilidad de establecer en Lima una de esas instalaciones, una casa de las Naciones Unidas.
Buscábamos no sólo una oficina práctica y funcional, sino también que el proyecto de la casa incorporara beneficios adicionales para la sociedad a la cual servimos. Por ejemplo, la restauración y remodelación de alguno de los muchos edificios monumentales de Lima, o que tuviera una dimensión social en sí mismo.
Con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores y otras instancias del gobierno, entre las que cabe destacar la Municipalidad de Lima Metropolitana, revisamos casi cuarenta alternativas. Finalmente, concretamos los acuerdos que llevan a que hoy estemos presentando la nueva Casa de las Naciones Unidas en Lima en esta bella sede de la antigua Climática de Varones del Puericultorio Pérez Araníbar.
El proceso que nos trajo a este día no fue fácil. Así, recordamos que ésta fue una de las primeras alternativas que consideramos, a principios del año 2006.
A mediados del año 2008, la Beneficencia Pública de Lima, propietaria de este inmueble, nos contactó nuevamente manifestando interés en iniciar conversaciones.
Sin embargo, debo decir que nuestro entusiasmo inicial se vio atemperado cuando preparamos un camino crítico para completar el proceso, y el mismo tenía muchos posibles puntos de quiebre. Identificamos ocho instancias nacionales y cuatro dentro del Sistema de las Naciones Unidas, cada una de las cuales tenía individualmente la posibilidad de objetar este proyecto.
Continuamos pese a todo, con el apoyo y estímulo de personas como Monseñor Luis Bambarén, el propio Canciller García Belaúnde, la Señora Pilar Nores, las ministras Pinilla, Vildoso y Vílchez y la señora Evelyn Gleiser. Además, contamos con el apoyo de mi equipo en el PNUD, que debe emprender dos mudanzas en menos de un año, así como el entusiasmo de varias organizaciones del sistema.
La UNOPS se sumó al esfuerzo desde el principio, contribuyendo con excelentes capacidades técnicas y su compromiso de sumarse a la casa común. El arquitecto Jorge Ruiz de Somocurcio, con experiencia acreditada en el reciclaje de monumentos históricos, fue contratado para coordinar la preparación de los correspondientes expedientes.
Para nuestra alegría, y por que no decirlo sorpresa, los obstáculos que enfrentaba el proyecto esencialmente cayeron como las Bíblicas murallas de Jericó. Las diferentes instancias públicas iban emitiendo sucesivos dictámenes favorables. Los cálculos económicos y financieros y los criterios de seguridad, de importancia central para nuestra sede, empezaban a cuadrar.
Así, el proyecto recibió el apoyo formal o el endoso técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores, de la Beneficencia Pública de Lima, del INABIF, del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, de la Municipalidad Distrital de Magdalena del Mar, del Instituto Nacional de Defensa Civil, del Instituto Nacional de Cultura, y de los directivos y grupos de voluntarios del Puericultorio. Quiero agradecer sinceramente a todas estas instituciones a través de sus responsables por el apoyo que nos dieran.
También en paralelo, obtuvimos el acuerdo de inversión anticipada por parte del PNUD, así como el compromiso de varias agencias de la ONU de sumarse a la primera etapa del proyecto. De hecho, el expediente de presentación de la propuesta es considerada dentro del Sistema como un modelo.
Finalmente, el 19 de febrero 2009, hace once meses exactamente, el Directorio de la Beneficencia Pública de Lima Metropolitana y el Coordinador Residente de las Naciones Unidas firmaron dos convenios, uno de puesta en valor de la Climática de Varones del Puericultorio Pérez Araníbar y otro estableciendo el fondo de asistencia en beneficio de los niños del Puericultorio.
El Dr. Javier Pérez de Cuéllar fue testigo de honor en ese evento.
El primer documento establece que la Beneficencia recibe por parte del PNUD una contribución financiera anual, que se asignará en su totalidad para apoyar directamente a los niños y adolescentes albergados en el Puericultorio Pérez Araníbar. A cambio, la Beneficencia otorga el derecho de uso de las instalaciones que hoy nos acogen por un plazo de diez años.
El segundo convenio especificaba una donación financiera del PNUD, la cual ya está financiando inversiones para mejorar las condiciones físicas del Puericultorio Pérez Araníbar y para implementar actividades educativas y recreativas de calidad en el mismo.
Esta casa que hoy presentamos albergará en su primera etapa a las siguientes organizaciones del sistema:
(PNUD) Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, lo que incluye también la función de coordinación del sistema.
(UNOPS) Oficina de las Naciones Unidas para Proyectos y Servicios -Aprovecho para agradecer especialmente la presencia esta noche con nosotros del jefe de esta agencia, el Sr. Jan Mattsson -
(ONUSIDA) Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA, representada también por su Director Regional Sr. César Nuñez.
(UNDSS) Departamento de Seguridad de las Naciones Unidas
(UNIFEM) El Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer
(FIDA) Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola
(UNLIREC) Centro Regional para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe
(OCHA) Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios
(VNU) Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas
También, se ubicará en esta casa la Sede de un proyecto binacional entre Perú y Chile del Fondo Mundial de Medio Ambiente para trabajar conjuntamente sobre el ecosistema de la corriente de Humboldt, de tanta importancia para el desarrollo de ambos países.
Tendremos una sucursal del Banco Continental, que se suma así también a este esfuerzo.
La obra está siendo realizada por empresas y trabajadores peruanos del consorcio La Soledad, que fuera seleccionado por UNOPS luego de un proceso abierto y competitivo. Hasta la conclusión de esta primera etapa, está prevista una inversión de más de dos millones de dólares.
Este recinto ha sido reconstruido bajo el concepto de la edificación sismorresistente; la estructura ha sido reforzado con 53 pórticos de estructura metálica y se ha reemplazado aproximadamente el 40 % de las vigas de madera para garantizar la estabilidad de la edificación. Se han aplicado, con éxito, técnicas de conservación y restauración para devolverle al edificio la gloria de sus mejores días.
Queremos que esta casa sea más que una de las mejores oficinas del mundo para nuestra organización. Deseamos que sea otra muestra de cómo capitalizar estructuras monumentales antiguas y adaptarlas a necesidades operativas del siglo XXI. Que esta Casa sea otro merecido regalo de aniversario a la Ciudad de los Reyes.
Aspiramos también que esta casa sea un punto de encuentro para continuar mejorando la condición de desarrollo humano del Perú. Tal como se documenta en el último informe de cumplimiento de las Metas del Milenio, que presentamos al Sr. Presidente el pasado 17 de octubre, el Perú ha registrado progresos notables en los últimos años, sacando de la pobreza a millones de ciudadanos y mejorando muchos indicadores que reflejan más oportunidades para su pueblo. Que esta casa sea un espacio donde se continúe apoyando este progreso.
También que se generen aquí oportunidades para que el Perú comparta sus experiencias y sus contribuciones a la paz y desarrollo en otros lugares del mundo, como lo hacen en estos momentos con gran distinción los cascos azules y los trabajadores humanitarios peruanos en Haití.
Asimismo, que su espacio vaya incorporando patrimonio cultural. Hemos propuesto al Ministerio de Relaciones Exteriores establecer un comité para dotar a este complejo de obras de arte y otras contribuciones donadas.
Aprovecho esta ocasión para invitar a las naciones miembros de la ONU que consideren esta oportunidad de contribuir a este proyecto, y así completar totalmente el proceso de renovación de este espacio.
Comparto también que tenemos la intención de transformar este complejo en una oficina totalmente verde, con neutralidad de carbono y reciclaje de todos sus residuos. Hemos pospuesto algunas de las acciones más ambiciosas en este sentido, pero esperamos trabajar con países o empresas interesadas para concretar ese objetivo a la brevedad.
En una nota más personal, sólo lamento que este proyecto se concluya en los tramos finales de mi gestión en el Perú, por lo que personalmente lo disfrutaré por poco tiempo. Sin embargo, las instituciones y las construcciones perduran más allá que las personas.
Para finalizar, podrán ustedes preguntarse por qué hoy se invitaba a una actividad que incluía la presentación de esta casa y un homenaje al Embajador Javier Pérez de Cuéllar.
Es que en consulta con el Gobierno, hemos decidido denominar a esta Casa de las Naciones Unidas en Lima como “Complejo Javier Pérez de Cuéllar”. No voy a extenderme en la trayectoria y los méritos del homenajeado, pues quienes me sucederán en el uso de la palabra lo harán con el beneficio de muchos años de amistad y de haber sido testigos directos de su acción como extraordinario diplomático. Lo que quiero decir es que será un desafío y un estímulo para nosotros trabajar para las Naciones Unidas en una casa que lleva el nombre de quien es una inspiración para los que tenemos el honor de servir a nuestra organización.
Pido a los Cascos Azules procedan a develar la placa correspondiente.
Muchas gracias Don Javier, y espero que el trabajo de colaboración con el Perú que realicemos en esta casa esté a la altura de su ejemplo.
Feliz cumpleaños Doctor, y bienvenidos entonces a la Casa de las Naciones Unidas en el Perú, el Complejo Javier Pérez de Cuéllar.
Buenas noches.